El 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental, una buena oportunidad para detenernos y preguntarnos cómo estamos realmente. Cansancio constante, irritabilidad, problemas de sueño, preocupación excesiva, aislamiento o pérdida de interés pueden ser señales de que nuestra salud mental necesita atención. No siempre indican un trastorno, pero sí pueden invitarnos a observar qué está ocurriendo y a pedir ayuda cuando el malestar empieza a interferir en nuestra vida.